Las relaciones de pareja sin duda son una gran experiencia, compartir el tiempo con la persona que uno eligió es maravilloso. Pero tras tanta convivencia pueden surgir discusiones, problemas y fricciones que si no se tratan a tiempo pueden desembocar en crisis.
Todos vemos las crisis como algo negativo, y de hecho lo es, pero hay que ver la oportunidad que se abre tras el problema. Con esto me refiero a que una crisis puede hacer que la pareja se replantee cosas y la situación mejore, dejando de aceptar esas cosas que no agradaban de la relación.
Veamos las principales causas. El motivo mas frecuente de crisis es el desgaste producido por la relación misma. El primer periodo de enamoramiento, que suele durar algunos meses es el mas intenso, y probablemente la intensidad logre mantenerse en cierto punto durante 1 o 2 años, periodo tras el cual es posible que los novios se casen, o que decidan convivir juntos. Esta convivencia suele traer aparejado una rutina tediosa, desembocando en el desenamoramiento. Hay que buscar evitar este desenamoramiento de toda forma posible, y una de ellas es buscar innovar y sorprender al otro, buscar darle gustos y sorprenderse mutuamente.
Otro motivo de crisis puede ser la infidelidad en la pareja. En este caso hay algo que no esta bien y causa que alguno de los dos vaya a buscar eso que le falta a otro lado. Es necesario, aunque no suene muy bien, recurrir a discusiones profundas para aclarar las cosas. Mucha gente ve a las discusiones como algo negativo, pero no se fijan en que es lo que pueden aportar. Y eso que pueden aportar son soluciones, y que se acaben esas diferencias que causan malos momentos. Es importante que las discusiones se lleven en un ámbito de respeto y estando abierto a las criticas y opiniones de la otra persona.
Si estáis dispuestos a tratar los problemas escuchando y con respeto, no hay conflicto que no pueda solucionarse. Mucha suerte.
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